Un equipo internacional con participación del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas ha descubierto en el microbioma humano una entidad biológica desconocida a la que han llamado ‘Obelisco’. Se trata de un nuevo tipo de agentes infecciosos más simples que los virus. Se hallan en bacterias de nuestro cuerpo y sus implicaciones para nuestra salud son aún desconocidas.
En el sur de Argentina, científicos hallaron un fósil de 165 millones de años que arroja luz sobre la evolución de las ranas y los sapos. Tras analizarlo en detalle, han valorado que se trata de un espécimen único en el mundo.
Estos restos de 450 millones de años se han conservado en tres dimensiones gracias a este mineral conocido como el ‘oro de los tontos’. Lo han denominado ‘Lomankus edgecombei’ y es pariente lejano de las arañas, los escorpiones y los cangrejos herradura.
Esta serpiente puede tragar ciervos y caimanes enteros, y tiene una capacidad de apertura de mandíbula mayor de lo que se pensaba. Los ejemplares, que pueden crecer hasta seis metros de largo y pesar más de 90 kg, suponen un impacto negativo en los ecosistemas.
Un nuevo estudio muestra cómo los mamíferos pasaron de una postura similar a la de los reptiles a una erguida utilizando modelos biomecánicos avanzados y datos fósiles. Los resultados revelan que esta transición fue compleja y no lineal, y ocurrió mucho más tarde de lo que se pensaba.
Dos trabajos de la Universitat de València constatan la importancia de reorientar las políticas de gestión de la costa hacia la protección de las especies que dependen de los hábitats dunares abiertos y de los restos naturales que se depositan en las playas.
En un experimento llevado a cabo por el CSIC, pollos de estornino negro emitieron señales para pedir alimento con una intensidad postural atenuada y un sonido característico cuando se les provocó una infección inocua bajo condiciones controladas de privación de alimento.
“Podemos alimentar a la población presente y a la futura de forma sostenible, aunque para ello debemos cambiar muchas cosas”, afirma Louise Fresco. La especialista en sostenibilidad cuenta cómo hay que aceptar que cometemos errores y que es una discusión abierta, como todos los productos químicos de los que se ha abusado, pero que ahora se está corrigiendo.
La piel de la nariz de muchos mamíferos, como perros, hurones y vacas, presenta surcos que forman multitud de polígonos. Investigadores de Suiza, con la participación de expertos españoles, han analizado en detalle cómo se forman estos patrones en el embrión utilizando técnicas de imagen y simulaciones por ordenador.
Es la principal conclusión de un nuevo estudio liderado por el ICM-CSIC que revela que, a medida que aumenta la contaminación por plásticos y disminuyen las especies formadoras de hábitat, la especie recurre cada vez más a estos restos para poner los huevos.