El diseño de la publicidad ha avanzado hasta el punto de que muchos usuarios no los reconocen como tal. Un estudio revela cómo las redes sociales adaptan los contenidos promocionales a nuestros gustos y logran que se integren casi sin ser detectados.
Los grandes modelos de lenguaje muestran dificultades para reconocer sus propios errores. A diferencia de los humanos, no ajustan sus expectativas tras equivocarse, lo que plantea dudas sobre su fiabilidad en tareas complejas, según un nuevo estudio.