A partir del 11 de agosto llegará el gran momento de Las Perseidas. Nada mejor que una noche templada de verano, lejos de las luces de la ciudad, al amparo de la mayor oscuridad posible, para esperarlas.
Una estrella que desafía las reglas conocidas de la evolución estelar ha sido identificada gracias a la sensibilidad ultravioleta del telescopio espacial Hubble. Su composición superficial revela una historia violenta: la unión de dos astros que, al colisionar, dieron lugar a una enana blanca con características únicas.