En ese año se produjeron en el mundo 7,7 millones de fallecimientos asociados a 33 infecciones producidas por bacterias comunes. Solo cinco de ellas fueron responsables de más de la mitad de las muertes por estos patógenos, según un estudio publicado en The Lancet.
El vínculo entre las bacterias que habitan en nuestro intestino y los humanos es más fuerte de lo que se pensaba. El descubrimiento de hasta 60 cepas bacterianas diferentes estaría motivado por los desplazamientos que la humanidad ha llevado a cabo a lo largo de su evolución. Así, se demuestra que las personas poseen microbiotas específicas en función de dónde viven y su estilo de vida.
La administración de unas bacterias con actividad probiótica en modelos animales obesos puede disminuir la inflamación y mejorar los perfiles metabólicos, según indica un estudio liderado por un equipo del Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili. El hallazgo podría abrir una vía terapéutica para el tratamiento de enfermedades como la obesidad o la diabetes de tipo 2.
Imaginen una persona tan alta como el Everest. Pues, a proporción, así es Thiomargarita magnifica en el mundo de las bacterias. Vive en los manglares de una isla caribeña y puede llegar a medir dos centímetros. Su descomunal tamaño y la presencia de ‘pepitas’ con ADN a lo largo de su membrana hacen replantear principios básicos en biología.
Un equipo internacional con participación española ha descubierto que las descargas eléctricas pueden cambiar los tipos de células de las comunidades bacterianas, lo que ofrece un nuevo enfoque para controlarlas con precisión.
Un enfermo inmunodeprimido que padecía una infección cutánea grave por M. chelonae ha sido tratado con éxito con un único bacteriófago, junto con antibióticos y cirugía. La terapia, diseñada por un equipo de EE UU, ha mostrado gran eficacia y nulos efectos adversos.
El análisis de 17 genomas antiguos de la bacteria Yersinia pestis, incluido uno de hace 3.300 años recuperado en un dolmen de Álava, arroja luz sobre la evolución de la peste bubónica en Eurasia desde el Neolítico. Durante al menos 2.500 años coexistieron dos variantes del patógeno, pero acabó imponiéndose la que usaba las pulgas como medio de transmisión.
Un nuevo estudio revela que casi 600 familias de genes presentes en las plantas modernas proceden en realidad de microbios y virus. El trabajo sugiere que la transferencia horizontal de genes, un proceso más común en bacterias y que consiste en el intercambio genético entre especies diferentes, permitió que las especies vegetales se adaptaran a entornos drásticamente diferentes, como cuando pasaron del agua a la tierra.
Un nuevo estudio sobre resistencia antimicrobiana, el mayor de este tipo realizado hasta el momento, aporta nuevos datos sobre las muertes provocadas por esta causa en todo el mundo. Los autores advierten que es urgente actuar contra esta amenaza, que con más de 1,27 millones de decesos directos en 2019 provoca ya más fallecimientos que el sida o la malaria.
El volcán de la isla de El Hierro es un ecosistema marino extremo y geológicamente activo, donde habitan microorganismos que pueden ser clave para el desarrollo de futuros medicamentos. Un estudio, realizado por varios centros científicos españoles, ha analizado 182 cepas de estas bacterias y ha puesto a prueba sus propiedades antiproliferativas.