Fotos reales del monte Sharp y las rocas estratificadas observadas por Curiosity, junto a ilustraciones de cómo pudo ser el antiguo lago marciano y un modelo q para explicar la formación del monte. / NASA/JPL-Caltech/ESA/DLR/FU Berlin/MSSS
Según una investigación internacional con participación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el casquete de hielo en el Ártico no ocupó su extensión actual hasta hace unos 2,6 millones de años. El estudio, publicado en Nature Communications, apoya las actuales predicciones que apuntan a la desaparición del hielo en el océano Ártico a lo largo de este siglo.
Una nueva base de datos desarrollada por la Universidad de Cantabria arroja datos de la variación del nivel del mar debida a los cambios atmosféricos en el sur de Europa desde 1948 hasta 2009. En las dos últimas décadas, esta componente se ha incrementado sobre todo en la cuenca mediterránea.
Entender cómo respondieron las comunidades animales a cambios climáticos en el pasado puede ayudar a prever cómo van a reaccionar en el futuro. Una investigación de la Universidad Complutense y el Museo de Ciencias Naturales (CSIC), que publica la revista Scientific Reports del grupo Nature, ha estudiado el registro fósil de los roedores de la península ibérica y Francia del Mioceno para determinar los cambios en el paisaje y en el clima asociados a la fauna.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) han presentado esta semana las características del Programa Europeo de Satélites Polares de Segunda Generación (EPS-SG). Dentro de este proyecto está previsto lanzar seis nuevos satélites meteorológicos y climáticos, el primero en 2021.
La capa de ozono de la estratosfera, una frágil capa de gas que protege a la Tierra de los dañinos rayos de sol ultravioleta, está en el buen camino para su recuperación. Esto es lo que concluye la ‘Evaluación científica del agotamiento del ozono de 2014’, elaborada por cerca de 300 científicos de 36 países distintos incluido España.
Una nueva metodología, basada en el uso de información meteorológica de alta resolución para el cálculo de la trayectoria de las masas de aire, también puede ser aplicada en otras áreas como el estudio de la radioactividad ambiental.
Las primeras medidas meteorológicas de la Península se tomaron en 1724, justo el año en que pasó por Portugal una de las peores tormentas conocidas. Más tarde, en 1816, se sintieron en España los efectos de la erupción del volcán Tambora; y casi mil años antes, en el 898, una sequía en Al-Andalus fue tan severa que sus pobladores llegaron al canibalismo. Son datos rescatados de viejos documentos por investigadores de la Universidad de Extremadura.
Ernesto Ráez Luna es político, ecólogo y escritor peruano. Hasta hace unos días trabajaba como asesor de alta dirección en el Ministerio del Ambiente de Perú –país que será sede de la Cumbre del Clima 2014 este diciembre–, puesto que dejó por discrepancias con las políticas ambientales actuales. En 2008, recibió el Premio Whitley para la Naturaleza por su trabajo de conservación de la cuenca del río Tambopata, una de las mayores concentraciones de biodiversidad de la Tierra. Ha trabajado durante años en la lucha contra la minería ilegal de oro en su país, y ha contado a Sinc durante la conferencia EcoHealth2014 en Montreal (Canadá) cómo ha afrontado este y otros retos ambientales.
Un estudio de los sedimentos del Lago de Sanabria, realizado por investigadores de la Universidad de Salamanca, ha servido para analizar la evolución del clima del noroeste de la península ibérica en los últimos 26.000 años. Los resultados demuestran que las fases climáticas de esta zona están muy relacionadas con las observadas en el Atlántico Norte gracias a los sondeos de hielo de Groenlandia y con otras secuencias marinas y terrestres del Oeste de Europa.