Hace 21 años, los científicos dieron los primeros pasos para descifrar el genoma humano consiguiendo una primera versión parcial. Ahora un consorcio internacional publica la primera secuencia completa, sin huecos, del genoma humano, que desvela nuevos genes y arrojará luz sobre las enfermedades hereditarias y la propia evolución humana.
Los orangutanes de Borneo y Sumatra, en Indonesia, adaptan su repertorio de llamadas al grupo, tal y como hacen los seres humanos, según un nuevo estudio observacional. Los resultados podrían ayudar a comprender cómo fue el origen y evolución del lenguaje en nuestros antepasados homínidos.
La adaptación de los seres vivos a las urbes tiene múltiples efectos sobre las poblaciones y los ecosistemas. Un estudio global sobre el trébol blanco indica que se aclimata a todos los hábitats urbanos de forma similar. Se trata de una clara prueba de que el ser humano es una fuerza dominante que impulsa la evolución.
Un nuevo estudio revela que casi 600 familias de genes presentes en las plantas modernas proceden en realidad de microbios y virus. El trabajo sugiere que la transferencia horizontal de genes, un proceso más común en bacterias y que consiste en el intercambio genético entre especies diferentes, permitió que las especies vegetales se adaptaran a entornos drásticamente diferentes, como cuando pasaron del agua a la tierra.
El uso de utensilios es poco frecuente en animales, sobre todo si se emplean dos elementos a la vez. En un nuevo experimento, las cacatúas de las Tanimbar, protagonistas del #Cienciaalobestia, han demostrado su habilidad para utilizar dos artefactos sencillos, lo que demuestra que esta capacidad cognitiva no es solo propia de primates.
El biólogo evolutivo Gil Rosenthal ha repasado el estudio de la elección de pareja desde Darwin hasta nuestros días. Hoy sabemos que va más allá de plumas, danzas y del “gusto por lo hermoso” del que hablaba el naturalista; y que está moldeada por el contexto sociocultural. El británico fue víctima de su misoginia y del pudor victoriano, explica un artículo publicado en Science.
Un estudio con participación española ha concluido que este animal prehistórico, al vivir en un ecosistema insular, poseía unas características muy distintas a las de sus parientes continentales: crecía a un ritmo muy lento, alcanzaba la madurez sexual alrededor de los 15 años y tenía una esperanza de vida larga, de al menos 68 años.
Los fósiles de la columna lumbar, hallados en el yacimiento sudafricano de Malapa, resuelven un debate de décadas al demostrar que los primeros homínidos usaban las extremidades superiores para trepar como simios y las inferiores para caminar como humanos.
El mundo de los animales ha sido utilizado para justificar toda clase de conductas o atributos de la sociedad humana, desde el egoísmo a la solidaridad, pasando por la violencia, la subordinación de la mujer, el racismo o la transexualidad. Este último tema —o, más precisamente, el transgenerismo— es abordado en El arcoíris de la evolución por Joan Roughgarden, ecóloga evolutiva.
El ancestro común de todos los tunicados, el grupo hermano de los vertebrados, era un organismo de vida sedentaria, y no uno de vida libre, como se pensaba hasta ahora. La pérdida masiva de genes que conllevó a la deconstrucción de la red génica del corazón permitió hace millones de años la adaptación hacia la vida libre, según revela un estudio de la Universidad de Barcelona.