Un equipo internacional de botánicos ha descubierto y descrito Karima, un nuevo género a añadir a la ya compleja y variopinta familia Euphorbiaceae, que abarca desde arbustos hasta árboles de 6.300 especies de todo el mundo. La única especie de este género ha sido hallada durante la evaluación de impacto ambiental de una presa hidroeléctrica situada en Sierra Leona. El hallazgo demuestra, además, que la especie Karima scarciesii había permanecido oculta con el nombre de otro género durante 120 años.
Eres investigadora y te han dado una estancia de unos meses en una universidad extranjera de prestigio pero tienes hijos pequeños, ¿qué haces con ellos? A este tipo de preguntas y a otras mucho más complejas se enfrentan todos los días mujeres que han optado por compatibilizar familia y carrera investigadora. Su presencia en las universidades es cada vez mayor, sin embargo, el crecimiento no ha sido exponencial en todas las áreas científicas, ni en todos los niveles del escalafón académico. Esta falta de progresión tiene sus porqués.
A pesar de lo logrado en las últimas décadas, las mujeres no disfrutamos de las mismas oportunidades para trabajar que los hombres ni del mismo reconocimiento en relación a nuestra aportación profesional. La mirada al presente refleja injusticia para la mitad de la población mundial. Somos nosotras, sobre todo las jóvenes, el principal fermento de la justicia de género. La formación en el conocimiento científico nos da legitimidad para defendernos y desmontar los estereotipos negativos que inhiben nuestro empoderamiento.
Científicos de la Universidad de Tarbiat Modares (Irán), en colaboración con la Universidad de Jaén, han descubierto una nueva especie de nematodo de un género poco frecuente al que han denominado Diploscapteroides persicus. Gracias a la microscopía electrónica, se ha podido observar la distribución de las papilas genitales del macho. Hasta la fecha solo se han identificado siete especies de su género.
Las películas españolas contemporáneas que están dirigidas a un público adolescente contribuyen a perpetuar la desigualdad de género, de acuerdo con una investigación publicada por la Universidad de Salamanca. Los roles reservados a los protagonistas masculinos y femeninos son sensiblemente diferentes y responden a estereotipos ya superados por la mayor parte de sociedad actual que, según los expertos, están en la raíz de la violencia de género.
A los científicos les encanta preguntarse por lo que es innato y lo que es adquirido. El género no se escapa de esta discusión. Algunos investigadores ya han advertido de los peligros del sexismo en estudios que buscan distinciones entre los cerebros masculinos y femeninos, a pesar de que las evidencias disponibles aún son enclenques.
¿Por qué se publican tantas investigaciones que tratan de dilucidar si los cerebros de mujeres y hombres son diferentes por naturaleza? Ya se han puesto en tela de juicio muchos estudios que evalúan las diferencias entre sexos aparentemente de forma objetiva. / Imagen: Wearbeard | Sinc
En la imagen pueden observarse los diferentes volúmenes (verde = grande, amarillo = pequeño) de las regiones del cerebro en 42 adultos que muestran la coincidencia entre las formas que los cerebros de las mujeres y los cerebros de los hombres. / Zohar Berman y Daphna Joel
Una nueva investigación confirma una clara infrarrepresentación de las mujeres en el ámbito de la investigación en epidemiología y salud pública en España tras analizar las posiciones de liderazgo en los centros de excelencia y en las sociedades científicas y los proyectos solicitados y financiados entre 2009 y 2014.
Un trabajo examina cómo los niveles de testosterona cambian con los comportamientos de competición. Se solicitó a 41 actores y actrices que representaran un monólogo dos veces –una en estilo masculino y otra en estilo femenino–. En la pieza teatral se realizaba una ostentación de poder. Al interpretarla, los niveles de testosterona se elevaban en las mujeres, independientemente del sexo al que encarnaran durante la representación.