Para conocer y afrontar mejor variaciones en el clima como las producidas por el calentamiento global hace falta saber qué ocurrió en el pasado más reciente. Así lo refleja una investigación liderada por la Universidad Rovira i Virgili (URV) que revela que en la actualidad, la comunidad científica solo puede acceder y analizar un 20% de la información registrada sobre el clima. El resto de los datos climáticos no se encuentran accesibles en formato digital.
La comunidad científica solo puede acceder y analizar en formato digital un 20% de la información registrada sobre el clima.
Hace entre 250.000 y 350.000 años la especie Homo heidelbergensis habitó la Sima del Elefante de Atapuerca (Burgos) y lo hizo en un clima mediterráneo de características similares al actual. Esto se ha sabido gracias al estudio de restos de micromamíferos obtenidos en los niveles superiores (TE18 y TE19) del yacimiento.
Aunque la mayoría de la población española cree que el calentamiento global es una realidad, el grado de preocupación por el fenómeno disminuye debido a la crisis financiera. Así lo revela el informe La sociedad ante el cambio climático. Conocimientos, valoraciones y comportamientos en la población española. 2011, presentado este lunes en Madrid.
Parque Natural Sierra de Grazalema en la Provincia de Cádiz.
Un grupo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid ha estudiado los principales factores ecológicos que explican la distribución de los ranúnculos acuáticos de flor blanca Batrachium. Los resultados muestran la importancia del clima así como el papel que juegan la mineralización y la eutrofización del agua en la diversificación de los mismos.
Una investigación de la Universidad de Extremadura reconoce la labor de observación meteorológica llevada a cabo por dos españolas, hasta ahora desconocidas, en una solitaria y pequeña isla de Guinea Ecuatorial en 1875. Estos datos pueden ser útiles para estudiar el cambio climático actual.
Una investigación, en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desarrollado por primera vez un nuevo sistema de predicción de tsunamis basado en la utilización conjunta de modelos numéricos de la atmósfera y el océano. La combinación de modelos atmosféricos y oceánicos proporcionará mayor capacidad predictiva ante estos fenómenos.