Un grupo de investigadores de la Universidad Pompeu Fabra ha recopilado las mutaciones descritas en 4.623 tumores. Los resultados, publicados en la revista Nature Methods, revelan los genes implicados en el desarrollo del cáncer y pretenden avanzar hacia la medicina personalizada de la enfermedad.
El consorcio Oncológica, integrado por siete empresas biotecnológicas de capital español y liderado por PharmaMar, ha generado nueve solicitudes de patente en el ámbito de biomarcadores oncológicos en los últimos cuatro años, según revelaron sus integrantes durante una presentación celebrada ayer en Madrid.
Una nueva investigación propone un papel de mutaciones en los elementos reguladores del gen TERT, un protector del material genético ligado a procesos de envejecimiento celular y carcinogénesis, en fases tempranas del desarrollo de los tumores de vejiga urinaria. Los autores sugieren el análisis de este gen en muestras de orina como posible marcador diagnóstico.
Un nuevo método de microscopía desarrollado por científicos estadounidenses distingue con gran exactitud las células cancerosas de las sanas en el tejido cerebral. El innovador procedimiento podrá ser aplicado en los quirófanos para guiar a los cirujanos en la extirpación de tumores y mejorar los resultados de las operaciones.
Químicos del Instituto de Investigación Biomédica y del área de I+D de PharmaMar han desarrollado una nueva metodología de síntesis con la pipecolidepsina A, una molécula activa contra once tipos de cánceres,. Esta técnica abre la puerta a copiar y mejorar 38 moléculas naturales derivadas de esponjas marinas muy prometedoras para el tratamiento de distintas enfermedades, según los responables del proyecto.
Hasta ahora solo tres españoles habían sido recompensados con la beca de la Fundación Susan G. Komen, la organización más importante de cáncer de mama del mundo. Con los 337.000 euros de la ayuda, la bioquímica Eva González-Suárez (Oviedo, 1975) podrá continuar con su proyecto para descubrir nuevas dianas terapeúticas en el cáncer de mama en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell).
La cantidad y el tipo de pigmentos denominados melaninas presente en la piel puede indicar el riesgo de una persona de padecer cáncer en dicho órgano. Una investigación en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad de Murcia y de la Universidad de Fujita (Japón) ha descubierto que la técnica de espectroscopía Raman es capaz de medir ambos parámetros, por primera vez, de forma no destructiva.
Según una investigación publicada en Gaceta Sanitaria, los casos de cáncer ocupacional que se catalogan en Euskadi están muy por debajo de su cifra real. Los autores afirman que la falta de reconocimiento del cáncer como enfermedad profesional cuesta 10 millones de euros al año al Servicio Vasco de Salud.
Científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge liderados por el jefe del grupo de investigación en sarcomas, Oscar Martínez-Tirado, han descubierto uno de los mecanismos que desencadenan la angiogénesis –formación de nuevos vasos sanguíneos– en torno a las células tumorales del Sarcoma de Ewing, un cáncer infantil muy agresivo.
Equipos científicos de 14 países han estudiado más de 7.000 genomas tumorales y han descrito más de 20 procesos diferentes que causan las mutaciones de los 30 tipos de cáncer más comunes. La aportación del grupo español al estudio general ha consistido en la identificación de dos mecanismos fundamentales que causan mutaciones en la leucemia linfática crónica: uno de ellos está relacionado con la edad y el segundo con la reparación del daño en el ADN.