Investigadores españoles demuestran que la exposición de las embarazadas a un compuesto químico, conocido como DDE, está asociada con un rápido aumento de peso del bebé durante los primeros seis meses de vida. Este incremento potencia el riesgo a padecer obesidad durante la infancia.
En colaboración con un equipo norteamericano, investigadores cordobeses han descubierto en un tipo de células un sensor natural contra la acumulación de grasas. Este hallazgo podría tener interesantes aplicaciones terapéuticas para evitar la aparición también de otros problemas de salud como la diabetes.
Un equipo norteamericano de científicos ha descubierto que un conjunto de moléculas, encargadas de regular los niveles de grasa en el hígado, posee un ciclo similar al ritmo vigilia-sueño. Este estudio explica por qué los trabajadores por turnos sufren más problemas de obesidad y desórdenes metabólicos.
Un equipo multidisciplinar de la Universitat Politècnica de València, la Universitat de València, la Universitat Jaume I, el Hospital General Universitario de Valencia y el Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) está desarrollando un estudio sobre la eficacia en la población infantil y adolescente de los videojuegos activos –las llamadas plataformas exergaming– para realizar ejercicio y mejorar su salud y forma física.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en 2015 habrá 2.300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad. Este hecho hace que los expertos consideren la obesidad como una epidemia, que tiene su origen fundamentalmente en inadecuados hábitos alimentarios, la genética y el sedentarismo, factores que provocan un desequilibrio entre la ingesta y el gasto de calorías.
Si su objetivo es perder los kilos ganados estas navidades, quizá le interese saber que las hormonas relacionadas con el apetito desempeñan un papel importante en la recuperación del peso después de una dieta de adelgazamiento. Un nuevo estudio afirma que las personas con niveles más altos de leptina y más bajos de grelina son más propensas a recuperar los centímetros perdidos.
La bióloga Aline Jelenkovic ha analizado hasta qué punto influyen la genética y el ambiente en la morfología corporal. Para ello, ha estudiado a familias nucleares del Gran Bilbao, con hijos de entre 2 y 19 años de edad. En su tesis corrobora que el factor ambiental influye considerablemente en la cantidad de tejido adiposo (tejido compuesto por células acumuladoras de grasa), y que éste se relaciona, a su vez, con la presión arterial. Su control parece, pues, clave para luchar contra la obesidad.