Más de cien variantes genéticas tienen la culpa de la diferencia de estatura de las personas.
Cientos de variantes genéticas comunes de todo el genoma humano influyen en la diferente altura de los adultos. Así lo indica un nuevo estudio, realizado en más de 180.000 personas, que muestra cómo estas nuevas variantes no están distribuidas al azar, sino que se agrupan alrededor de los genes que ya se habían vinculado anteriormente al crecimiento.
El catedrático de Microbiología de la Universidad Pública de Navarra, Gerardo Pisabarro De Lucas, coordinará uno de los proyectos del Joint Genome Institute, de la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de EE UU, relacionados con la producción de biocombustible. El Grupo de genética y Microbiología dirigido por la catedrática Lucía Ramírez comparará la expresión de los genomas de 12 hongos para conocer qué estrategias utilizan estos organismos a la hora de degradar la lignina, un componente de los árboles y otras plantas cuya degradación es necesaria para que la celulosa se transforme en biocombustible.
Una de cada tres mujeres de más de 50 años tiene osteoporosis.
Un equipo de investigadores de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) ha publicado este mes un trabajo donde se estudian las variaciones del gen FOXI1 en poblaciones humanas. El trabajo apunta hacia una adaptación reciente, posiblemente al clima, que podría explicar por qué ciertas variantes de dicho gen han sido seleccionadas positivamente entre las poblaciones africanas pero no en otros grupos del resto del mundo que han estudiado. Según los autores, este hecho confirió en algún momento ventajas evolutivas a sus portadores.
Investigadores de la Universidad Pública de Navarra y el vivero Vitis Navarra son los principales promotores del proyecto “Recopilación, evaluación y constitución de un banco de germoplasma de variedades locales de vid”. El objetivo de esta iniciativa es recuperar y analizar todas variedades de uva Garnacha en Navarra y conservarlas las para el futuro.
El Servicio de Genética Forense de la Universidad de Santiago (USC), que dirige Mª Victoria Lareu Huidobro, está integrado en el Instituto Universitario de Medicina Legal de la USC, dirigido por Ángel Carracedo. Trabajan, entre otras líneas de investigación, en el análisis de regiones del ADN implicadas en la pigmentación humana con fines forenses y de investigación criminal.
Más de 3.000 investigadores se han reunido esta semana en Estocolmo (Suecia) para asistir al Congreso Internacional sobre Obesidad y mostrar en la ciudad de Alfred Nobel los últimos avances en lo que parece una guerra abierta. Entre epidemia de salud pública y alarma social, entre la genética y los estilos de vida, las cifras de la obesidad no son alentadoras. Controlar esta enfermedad supondrá en el futuro salvar vidas.