¿Cuántas especies animales son aún desconocidas? Mientras la comunidad científica trata de responder a esta pregunta, muchas han desaparecido en el camino. La cuestión es averiguar dónde y qué tipo de seres se escapan aún a nuestros ojos. La respuesta ayudará a mejorar los planes de conservación y superar la actual crisis de biodiversidad.
El ratón recolector de las marismas, protagonista del #Cienciaalobestia, compite por su hábitat, cada vez más degradado, con ocho millones de personas en la bahía de San Francisco, en EE UU. Su conservación se complica por su similitud con otro pequeño roedor que no está peligro de extinción. Una nueva herramienta mejora su identificación para evitar su desaparición.
Un grupo de botánicos participa en un proyecto de biodiversidad que recorrerá calles, parques y zonas periurbanas de Madrid capital para identificar plantas silvestres que, a pesar de la fuerte urbanización de la ciudad, consiguen vivir. Entre las primeras novedades botánicas están la chicoreta (Centaurea pullata) y los guisantes pintados (Lathyrus clymenum).
El Proyecto Genoma de Vertebrados presenta hoy en diversas revistas científicas varios trabajos que permitirán avanzar en la investigación evolutiva y biomédica y en la conservación de la biodiversidad a una escala sin precedentes. Entre ellos, la publicación de 16 genomas de referencia de alta calidad de vertebrados, permitirá establecer estándares para investigar en biología comparativa, conservación y salud.
Gracias a sus chillidos, dos nuevas especies de búhos han podido ser identificadas por un equipo internacional de científicos en la selva amazónica. A pesar de su reciente hallazgo, estas aves ya se encuentran en peligro de extinción por los incendios de los bosques del Amazonas y la fragmentación de su hábitat.
Hace 1.000 años, algunas especies de loros y guacamayos procedentes de la Amazonía se criaban en los oasis del desierto de Atacama en Chile para explotarse comercialmente, según un nuevo estudio. Los científicos creen que se mantuvo a estas aves para producir plumas.
Murciélagos, civetas y dromedarios han estado implicados en diferentes epidemias de coronavirus. Conejos, pangolines y erizos podrían convertirse en huéspedes de nuevos virus a largo plazo, según un modelo de machine-learning que valora en qué mamíferos sería más probable que el SARS-CoV-2 se recombine con otros. Los autores señalan que no quieren crear alerta sobre esos animales, “ya que la recombinación podría no ocurrir en ellos”.
Los cambios en el clima, en los sistemas de producción o en la propia demanda social hacen peligrar a las especies de ganado de España. Por eso, se almacenan muestras de semen y embriones en una amplia red de bancos de germoplasma. Un equipo europeo de científicos, liderado por españoles, ha desarrollado un modelo matemático que mejora la conservación de esos recursos genéticos en esta arca de Noé del siglo XXI.
Cuando el volcán Pinatubo de Filipinas entró en erupción en 1991, los científicos dieron por extinto un pequeño roedor, dada la magnitud de la explosión, cuyos efectos se sintieron en todo el mundo. Pero el ratón del volcán Pinatubo, protagonista del #Cienciaalobestia, no solo logró sobrevivir, sino que ahora es el roedor más abundante de la zona.
La actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas sitúa ‘en peligro’ a especies como el cóndor andino, el pájaro secretario, el águila volatinera y el águila marcial. En España, la alondra ricotí y la gaviota de Audouin empeoran su estado de conservación a ‘vulnerables’ y la perdiz roja a ‘casi amenazada’.