Consumir grandes cantidades de alcohol está considerado como uno de los factores de riesgo para el desarrollo de cáncer. Sin embargo, investigadores estadounidenses, han descubierto que, en las mujeres, un consumo de 15 gramos de alcohol al día (aproximadamente lo que contiene una copa de vino o una lata de cerveza), aumenta las posibilidades de sufrir esta enfermedad. Para los hombres, el riesgo de cáncer se eleva si toman 30 gramos de alcohol al día y si, además, son fumadores.
Beber alcohol en exceso en los ratos de ocio, como se hace en los botellones, afecta a las conexiones cerebrales de los adolescentes. Así lo revela un estudio pionero que cuenta con la participación de la Universidad Complutense de Madrid. Estas alteraciones podrían provocar dificultades en la atención y velocidad del procesamiento, problemas de memoria y conductas impulsivas en los jóvenes.
Científicos españoles han conseguido desarrollar un nuevo tipo de vino con hasta cuatro grados menos de alcohol sin que varíe su equilibrio sensorial. El método empleado consiste en el empleo de levaduras no convencionales que respiran parte del azúcar de la uva gracias a un aporte controlado de oxígeno.
El centro de investigación vasco BCBL lidera el primer estudio que analiza la respuesta de la función cerebral al consumo de vino. La investigación, publicada en Plos One y en el que ha colaborado el Basque Culinary Center, busca tender puentes entre la producción vitivinícola y el conocimiento científico.
Ramón Bataller, experto en hepatología de la Universidad de Carolina del Norte, alertó durante una conferencia en el Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra del estigma que sufren las personas que padecen patologías de origen alcohólico y de la necesidad de instaurar medidas de detección precoz.
Un estudio publicado en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research relaciona las variaciones genéticas en los receptores del sabor amargo y del calor con la predisposición a ingerir alcohol. Futuras investigaciones podrían evaluar si estas variantes están vinculadas con el consumo.
Si los progenitores consumen alcohol, es más probable que sus hijos conduzcan bajo sus efectos. Esta es una de las conclusiones extraídas de un nuevo estudio que analiza los datos de más de 30.000 estudiantes y su relación con la bebida y la conducción. Los resultados se publican en la revista Adicciones.
Un nuevo estudio revela, por primera vez, los daños estructurales a escala molecular ocasionados en el cerebro por el consumo crónico excesivo de alcohol. Esta investigación abre vías para generar nuevos fármacos y terapias que mejoren la vida de las personas alcohólicas y reduzcan las enfermedades asociadas y la mortalidad derivadas del alcoholismo.
Un estudio de la OMS revela hoy que en 2012 el número de fallecimientos por el consumo irresponsable de alcohol ascendió a la cifra de 3,3 millones. Además, el 38,3% de la población mayor de quince años consume un promedio de 17 litros de alcohol al año. Europa es la región con mayor índice de ingesta per cápita.
Un nuevo estudio analiza si una resaca después de una borrachera puede mediar en el tiempo que trascurre hasta el siguiente trago de alcohol. En contra de la creencia popular, los resultados indican que el malestar generado tras un episodio etílico posee un efecto muy modesto sobre la bebida posterior.