Un estudio publicado en Nature revela importantes alteraciones en la ecología y evolución de los virus H5 de la gripe aviar altamente patógena, incluido un cambio en su distribución mundial, que se ha extendido más allá de Asia.
Investigadores de Reino Unido han demostrado que la modificación de genes ANP32 en aves de corral genera resistencia frente a la gripe aviar. Aun así, se necesitarán más estudios para garantizar que esta edición genética no afecte a la salud de los animales y elimine la posibilidad de evolución del virus.
La gripe aviar por el virus H5N1 se está extendiendo entre animales y, aunque es difícil que se produzca un salto a los humanos –ya existen algunos casos–, es una situación que se debe vigilar, no solo en las aves sino también en los cerdos. Lo explica un experto en epidemiología veterinaria de la Universidad de Zaragoza.
Argentina, Uruguay y Guatemala han declarado esta semana la emergencia sanitaria por la presencia del virus H5N1 en algunas aves. En Chile se han contabilizado hasta 10.000 ejemplares muertos presuntamente por esta enfermedad, que ya ha saltado a mamíferos del continente americano. Aunque es poco habitual que afecte a los humanos, se ha reportado el caso de una niña contagiada en Ecuador.
Este tipo de influenza, que afecta especialmente a las aves de corral, supone un gran riesgo para el quinto país productor de gallina y huevo. Su mayor peligro es que empiece a adaptarse a cada vez más especies, como ya lo está haciendo en otras partes del mundo. Los investigadores advierten que si el agente infeccioso consigue adaptarse a humanos la crisis sanitaria sería mayor que la provocada por la covid-19.
Un equipo de investigadores ha analizado un brote "altamente patógeno" de esta enfermedad infecciosa que se detectó en visones americanos a finales del pasado año en Galicia. Según sus resultados, las aves silvestres han podido desempeñar un papel importante en la introducción del virus en la granja.
Miles de aves están siendo sacrificadas en España para evitar la expansión de nuevos brotes de gripe aviar, que ha vuelto a las macrogranjas españolas. Esta y otras enfermedades víricas, propagadas por la agroindustria, son objeto de estudio del biólogo Rob Wallace, que asegura que “Europa está tan inundada de estos patógenos industriales como cualquier otra parte del planeta”.
Un equipo de científicos ha desarrollado, a partir de genes de virus actuales, uno parecido al que causó la gran pandemia de gripe ocurrida en el mundo en 1918. Los autores alertan de que en un futuro próximo podría aparecer un brote en aves –sus hospedadores naturales– y hacer enfermar también a las personas.
La investigadora María José Marín Altaba, licenciada en Química por la Universidad Jaume I de Castellón, ha obtenido la Medalla Westminster con la que la Cámara de los Comunes británica premia la excelencia de jóvenes investigadores. Marín, que ahora trabaja en la Universidad de East Anglia, investiga un sensor para la rápida discriminación entre gripe humana y aviar.