El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se suma al Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos con la iniciativa La energía nos mueve, un completo programa de actividades de divulgación que incluye una web, una exposición, unidades didácticas para distintos niveles educativos, una campaña de concienciación en el mobiliario urbano de varias ciudades y un folleto informativo. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
España produce anualmente más de 150.000 toneladas de pellets. Gran parte de este material procede de biomasa forestal residual, cuya cantidad disponible es de varios millones de toneladas al año si se considera el crecimiento de los bosques españoles. Miguel Ángel Abián, responsable del Dpto. de Tecnología y Biotecnología de la Madera del Instituto Tecnológico AIDIMA y premio Schweighofer 2009 en construcción con madera, habla en esta entrevista de la biomasa forestal y de otras cuestiones relacionadas con el sector de la madera y su futuro.
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha recibido la solicitud por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR) para informar acerca de la modificación de la orden ministerial vigente sobre la explotación de la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos).
La calefacción utilizada en los hogares españoles gasta casi la mitad de la energía consumida en las viviendas. Los gases de efecto invernadero generados para producirla se reducirían en más de un 30% con un sistema de energía solar térmica que han desarrollado investigadores de la UNED, del CSIC y de la Universidad Carlos III (Madrid).
El Grupo de Investigación Reconocido (GIR) de Ingeniería de los Fluidos de la Universidad de Valladolid trabaja conjuntamente con la Universidad de Mohammed V de Rabat, en Marruecos, en la utilización de las corrientes oceánicas como fuente de energía. En concreto, colaboran en el diseño de una turbina de tipo OWC (siglas en inglés de Columna de Agua Oscilante) para aprovechar la energía de las olas. Como ha explicado a DiCYT el coordinador del grupo vallisoletano, César Méndez, se trata de una instalación que se coloca en los malecones de los puertos y aprovecha la subida y la bajada del agua como fuerza para crear energía.
En 2011 el sector eléctrico español generó cerca de 73 millones de toneladas de CO2, un 25 % más que en 2010, según datos facilitados por Red Eléctrica. El aumento se relaciona con la mayor actividad de las centrales de carbón, que doblaron su producción el año pasado, y la menor contribución de otras fuentes de energía “limpias”, en especial la hidráulica. La demanda bruta de energía eléctrica en la Península se ha reducido un 2,1%.
La localidad conquense de Villar de Cañas ha sido la elegida como emplazamiento del futuro Almacén Temporal Centralizado, que recibirá los residuos de alta intensidad procedente de las centrales nucleares españolas. La medida ha sido tomada hoy por el Consejo de Ministros.
El hidrógeno (H2) se presenta como una de las principales formas de energía del futuro. Sin embargo, su obtención aún resulta cara y genera grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2), gas de efecto invernadero. Investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto que la combinación de dos procesos clásicos -llamados de reformado con vapor de agua y seco- permite transformar al metano en hidrógeno de forma más eficiente, reutilizando el CO2.
La evolución de las tecnologías y la ejecución de las políticas que dan soporte a su aplicación se podrían traducir en el año 2030 en una reducción acumulada del 40% de la demanda energética en España sobre el escenario previsible en ausencia de medidas de ahorro. Esta es la principal conclusión del informe ‘Potencial económico de reducción de la demanda de energía en España’, presentado esta mañana en Madrid por el centro de investigación Economics for Energy.
Un equipo de investigadores japoneses rastreó la contaminación generada por los isótopos liberados de la central nuclear y su distribución geográfica en las zonas central y oriental de Japón. Las lluvias contribuyeron a transportar aerosoles y gases solubles en agua.