Clasificado como en peligro de extinción, el colobo rojo de Zanzíbar, protagonista de nuestro #Cienciaalobestia, sufre frecuentes atropellos en las carreteras que separan su fragmentado hábitat en la isla africana. Un nuevo estudio muestra que la instalación de badenes reductores de velocidad para vehículos ha logrado disminuir a la mitad las colisiones.
Esta especie era antes frecuente en las costas de 90 países, pero ahora se encuentra entre los peces marinos más amenazados del mundo debido a la sobrepesca y está presuntamente extinto en 46 de esas naciones. Los científicos piden esfuerzos de conservación en ocho países.
Un estudio internacional muestra que los seres vivos grandes, longevos y de baja fertilidad en riesgo de extinción, sean vegetales o animales, son responsables del 80% de la diversidad funcional en los ecosistemas del planeta.
Gran depredador de todos los océanos del mundo, se caracteriza por un patrón de rayas en su espalda y unos dientes únicos, que le permiten romper hasta el caparazón de una tortuga. El análisis de sus fósiles revela ahora no solo el origen de esta especie de escualo, protagonista del #Cienciaalobestia, sino también su antigüedad.
Cada año, decenas de millones de animales, muchos de ellos con una potente capacidad invasora, son comercializados en el mundo en un multimillonario negocio, según un nuevo metaanálisis. Muchos, como la cotorra argentina, la ardilla coreana y la pitón de Birmania, se convierten en un peligro si son liberados o se escapan en el medioambiente.
La base de datos genética incluye 22.306 ejemplares secuenciados del 97 % de todas las especies de mariposas europeas, una resolución sin precedentes. El estudio revela, además, las áreas con máxima diversidad genética y ayudará a desarrollar planes de conservación efectivos en todo el continente.
Tucanetes y colibrís son algunas de las cientos de especies que habitan en los bosques de Colombia. Un nuevo estudio revela que la deforestación está perjudicando gravemente a estos pájaros, protagonistas del #Cienciaalobestia, hasta el punto que el 96 % de ellos han perdido ya parte de su hábitat.
Un estudio de la Estación Biológica de Doñana, junto con centros de investigación británicos, ha analizado la dieta de peces como la trucha y el salmón y de aves acuáticas, como el mirlo acuático y la lavandera cascadeña.
El accidente de Fukushima obligó a evacuar una gran zona alrededor de la central nuclear. Libre de humanos, jabalíes, civetas, mapaches japoneses y macacos, protagonistas del #Cienciaalobestia, han sobrevivido a la contaminación, como lo hicieron otros animales 35 años antes en Chernóbil. El área experimenta ahora un proceso de renaturalización.
Gracias a la participación de más de 400 ornitólogos voluntarios que recogieron más de 126.000 registros de pájaros, un equipo de científicos pone en evidencia que durante el confinamiento no hubo más aves en el entorno urbano, sino que se oyeron y se vieron más gracias a su rápido cambio de comportamiento.