Las condiciones climáticas están cambiando a un ritmo sin precedentes, lo que afecta sobre todo a peces, anfibios y reptiles, animales ectotermos que no son capaces de generar su propio calor interno. Con las olas de calor y el incremento de temperaturas, estos organismos experimentan no solo un aumento de la velocidad de crecimiento y estrés térmico, sino también un mayor envejecimiento.
El proyecto CLOCKS, iniciado el pasado 1 de junio, estudiará, por primera vez, el comportamiento circadiano a lo largo de la vida de los peces marinos, desde larvas hasta adultos, y su aplicación para las personas. La información pionera recogida en este trabajo permitirá entender sus ritmos biológicos y sus consecuencias a la hora de responder a presiones antrópicas como la pesca, el cambio climático o la contaminación.
Un equipo internacional de científicos ha constatado que el 58 % de las sardinas y el 60 % de las anchoas de la mitad oeste del mar Mediterráneo ingieren fibras de plástico milimétricas. Estas especies de peces son las más comercializadas y consumidas de esta zona.
Los peces que están expuestos incluso a niveles muy bajos de disruptores endocrinos pueden transmitir ese impacto a sus descendientes. Los experimentos se realizaron con el plateadito salado, que vive en zonas costeras poco profundas, estuarios y aguas interiores de Norteamérica, protagonista de #Cienciaalobestia.
Durante años se pensó que la acidificación de mares y océanos, producto de los altos niveles de dióxido de carbono en el agua, modificaba el comportamiento de los peces de los arrecifes de coral. Ahora, un estudio lo desmiente, pero advierte que su hábitat sigue dañándose, lo que les afecta directamente.
En el lago Mweru se encontraron 40 nuevas especies. / St. John's College
En el lago Mweru, en África central, las hembras de los cíclidos no pueden reconocer a los machos de su propia especie en condiciones de baja visibilidad, por eso se aparean con otros y aceleran la evolución de nuevos linajes. Son las protagonistas de nuestro #Cienciaalobestia.
Un nuevo estudio, publicado en la revista Science, revela cómo algunas especies marinas de peces se adaptan a ecosistemas de agua dulce y colonizan ríos y lagos. Los resultados del trabajo, en el que ha participado el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal del CSIC, se pueden aplicar para predecir la progresión de especies invasoras en medios acuáticos.
Después de cinco décadas tomando datos de los ecosistemas coralinos, un equipo de científicos se ha llevado una sorpresa: la vida en ellos se mantiene gracias a pequeñas criaturas de colores que habitan el fondo marino y nutren a los peces más grandes.
Un estudio ha empleado un nuevo método matemático para mostrar cómo se originaron las extremidades de vertebrados terrestres, como mamíferos y reptiles, a partir de las aletas de los peces, basándose en el análisis de las articulaciones que unen los huesos y usando herramientas de la teoría de redes. Los científicos demuestran que la mayor modularidad de las extremidades frente a las aletas permitió muchas especializaciones posteriores, incluyendo la diferenciación de las manos y los pies.