Investigadores de las universidades Autónoma de Madrid y Alcalá han comprobado en el laboratorio que la claritromicina y la azitromicina, dos antibióticos muy utilizados, se pueden adherir a los microplásticos y luego liberarse en medios acuáticos, afectando a microorganismos fotosintéticos.
Científicos españoles, liderados desde la Universidad Autónoma de Madrid, han descrito por primera vez la presencia de microplásticos en el agua dulce de un área protegida de la Antártida. Los resultados confirman la presencia de fragmentos contaminantes de poliéster, acrílico y teflón, con tamaños menores a cinco milímetros y distintas formas y colores.
Un equipo de científicos del proyecto Diverfarming ha encontrado microplásticos en el 92 % de las heces de ovejas analizadas en un nuevo estudio. El ganado había sido alimentado en zonas de agricultura intensiva de la Región de Murcia.
La basuraleza es un problema global: cada día toneladas de residuos derivados de actividades industriales, agrícolas o domésticas acaban en la naturaleza causando, no solo un daño estético, sino una amenaza para la supervivencia de los ecosistemas. En el caso de los microplásticos, el problema tiene solución gracias a la puesta en marcha de acciones para detectarlos en sistemas acuáticos continentales.
Un nuevo informe de Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza revela que el equivalente a más de 500 contenedores de transporte al día, unas 229.000 toneladas de plástico, se vierten al mar Mediterráneo al año. Si no se toman medidas significativas para abordar la mala gestión de los residuos, esta cifra será por lo menos el doble en 2040.
Un equipo internacional de científicos ha constatado que el 58 % de las sardinas y el 60 % de las anchoas de la mitad oeste del mar Mediterráneo ingieren fibras de plástico milimétricas. Estas especies de peces son las más comercializadas y consumidas de esta zona.
Al igual que peces y aves marinas, los halcones, busardos, águilas pescadoras y búhos, protagonistas del #Cienciaalobestia, también ingieren microplásticos. Científicos estadounidenses han encontrado 1.200 piezas de este material, sobre todo microfibras, en el sistema digestivo de 63 aves rapaces de nueve especies diferentes halladas muertas en Florida.
Investigadores de la Universidad Rovira i Virgili han analizado la contaminación por plásticos de tamaño microscópico en el agua de mar, los sedimentos marinos y en la arena de las playas del litoral de Tarragona. Según las conclusiones del estudio, más de la mitad de ellos son fibras de ropa procedentes de la lavadora.
Científicos de las universidades de Alcalá y Autónoma de Madrid, en colaboración con la organización WWF, han detectado densidades de microplásticos de hasta 100 gramos por metro cuadrado en una playa del Parque Natural del Archipiélago Chinijo, en Lanzarote. Su procedencia más probable es el giro oceánico del Atlántico Norte.
Muchas personas utilizan lentes de contacto en lugar de gafas para ver bien. Sin embargo, estos dispositivos de corrección visual son desechables y algunos incluso son para un solo día. Un equipo de científicos advierte en un estudio que tirar las lentillas por el desagüe al final de su uso está contribuyendo a la contaminación por microplásticos del agua.