La historia del paisaje de Titán, una luna de Saturno con ríos y océanos de metano, se parece a la de Marte y sus antiguas masas de agua, pero no a la de la Tierra, donde la tectónica de placas cambia continuamente las montañas y los cursos fluviales. Así lo revela un análisis del sistema de drenaje y el relieve de estos tres cuerpos del sistema solar.
Esta semana se estrena en España la película Life, donde tripulantes de la Estación Espacial Internacional descubren el primer organismo extraterrestre en una muestra de material marciano, con consecuencias fatales. Fuera de la ficción, la NASA y otras agencias espaciales también están debatiendo la mejor forma de traer material del planeta rojo, y parece que es mucho más razonable y seguro analizarlo en los laboratorios de la Tierra.
El viento solar ha barrido la atmósfera de Marte, transformando un mundo templado y húmedo que pudo albergar vida en el pasado en otro desértico y frío, como el que se observa hoy en día. Así lo revelan las mediciones del gas argón registradas por la nave MAVEN en la atmósfera del planeta rojo.
El rover Curiosity de la NASA ha encontrado sedimentos en Marte asociados a un lago de agua líquida de hace 3.500 millones de años. Sin embargo, la ausencia de carbonatos indica que la atmósfera marciana primitiva tenía unos niveles de CO2 tan bajos que el agua debería estar congelada. Los científicos buscan ahora posibles explicaciones a este misterio.
Los jugadores que se enfrenten a este reto, disponible para PC, teléfonos y tablets, deberán recorrer diferentes zonas marcianas, recolectando minerales y piezas de misiones anteriores; construir la primera colonia humana en el planeta rojo y superar múltiples peligros. El juego ha sido desarrollado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía.
Científicos y centros de investigación de España han contribuido a marcar grandes hitos en 2016. La primera detección de ondas gravitacionales de la historia, el hallazgo de un exoplaneta habitable la relación entre las grasas y las metástasis son algunos de los hallazgos con participación española. Esta es nuestra selección.
Ni las misiones que han orbitado Marte ni las que lo han recorrido antes de que llegara Curiosity habían captado unas curiosas estructuras geológicas que el robot ha fotografiado en el cráter Gale. Un equipo internacional de investigadores con participación del Instituto de Geociencias (centro mixto de la Universidad Complutense de Madrid y el CSIC) revela que son chimeneas originadas por el flujo vertical de sedimentos relacionados con fluidos.
Viajar a Lanzarote es como pisar otro planeta, literalmente. Desde el Instituto de Geociencias (centro mixto UCM-CSIC) llevamos varios años estudiando las similitudes de la isla con la geología marciana. Consciente de estas semejanzas, la Agencia Espacial Europea organizaba hace unas semanas en la isla una nueva edición de PANGAEA, un proyecto para entrenar a astronautas, entre ellos, Pedro Duque. Como geólogo experto en análogos terrestres tuve la fortuna de ser uno de los instructores, el único español. Un reto con el que todos hemos aprendido.
Mientras progresan las investigaciones sobre el fallo del ‘aterrizador’ Schiaparelli de ExoMars, el otro gran protagonista de la misión, el orbitador TGO, ya ha demostrado el potencial de sus instrumentos para ofrecer nueva información sobre el planeta rojo. Entre ellos figura la cámara CaSSIS, que ha presentado fotografías inéditas de la superficie marciana.