La fibrilación auricular es un tipo de arritmia frecuente en la práctica clínica y uno de los mayores retos terapéuticos cuando alcanza fases tardías. Un estudio revela que las células no contráctiles del corazón, como los fibroblastos y macrófagos, son las causantes de que esta condición se alargue en el tiempo.
Un equipo del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona ha llevado a cabo un estudio que explora vías preventivas para fortalecer la reserva cognitiva y permitir al cerebro resistir mejor la enfermedad.