Una mandíbula inferior parcial descubierta en el yacimiento etíope de Afar amplía la distribución geográfica conocida del género Paranthropus hacia el norte en 1 000 kilómetros, lo que revela que este homínido estaba más extendido y era más versátil en cuanto a su capacidad de adaptación de lo que se pensaba.
El análisis de casi 140 000 embriones de fecundación in vitro aporta la evidencia más sólida hasta ahora de cómo diferencias comunes en el ADN de la madre aumentan el riesgo de errores cromosómicos, la principal causa de pérdida gestacional.