Un reanálisis de datos publicados en 1999 respalda de nuevo una hipótesis planteada hace décadas sobre la evolución de los primates. Además, revela que el desarrollo cerebral fue más allá de lo necesario para ponerse al día con el resto del organismo.
Una ciudad sin árboles posee una menor infiltración de agua, temperaturas más altas y sociedades menos sanas. Un nuevo estudio propone elevar estos espacios verdes a la categoría de infraestructuras críticas y ofrece recomendaciones para protegerlos.