Un nuevo método de observación en el gigante gaseoso WASP-94A b logra ver más allá de sus nubes perennes para descubrir que sus mañanas están cubiertas por densas brumas de silicato de magnesio que se evaporan por completo al caer la tarde. Esto resuelve el enigma sobre estas atmósferas extremas.
Un estudio con ratones demuestra que los botes grandes prolongan las señales de dopamina en el cerebro, reducen las diferencias individuales y aceleran drásticamente la asimilación de tareas complejas.