Un estudio liderado por el Instituto de Biología Evolutiva ha logrado, por primera vez, insertar un gen en la cucaracha alemana, Blattella germanica, de manera estable y heredable.
Un equipo de la Universidad de Pekín ha analizado cómo la enfermedad altera un circuito cerebral que integra el movimiento, las funciones corporales y los procesos mentales. En un estudio con 863 pacientes, las terapias dirigidas a esta red fueron más eficaces y la estimulación magnética transcraneal llegó a duplicar su efecto.