Un estudio observacional aconseja entre 560 y 610 minutos semanales de actividad física para aumentar la función protectora del deporte sobre el corazón, pero es mucho más de lo que establecen las guías internacionales. El propósito del trabajo era medir las dosis óptimas de ejercicio, pero sus autores coinciden en que estos objetivos son muy difíciles de cumplir por parte de la población general.
Ace es capaz de responder de forma ágil y veloz en un partido de tenis de mesa. Sus reflejos y capacidad de reacción le han permitido ganar tres rondas contra jugadores de élite de esta disciplina, lo que revela que un robot autónomo puede tener éxito en deportes de competición y en otras áreas que requieran de habilidades físicas.
Un análisis de 50 años de datos climáticos muestra que la carrera ha logrado esquivar hasta ahora las condiciones más extremas, aunque el riesgo aumenta de forma sostenida.
Un estudio realizado en futbolistas de la Liga F muestra que durante los días de sangrado no se producen más lesiones que en el resto del ciclo, pero las obliga a estar tres veces más días fuera del campo. Otra investigación muestra que también la menopausia afecta al rendimiento deportivo de las profesionales, sobre todo por molestias articulares y musculares.
Una investigación revela que los impactos en la cabeza en deportes de contacto provocan pérdida neuronal e inflamación antes de que se manifiesten síntomas de enfermedades neurodegenerativas. En concreto, se observa una reducción del 56 % de neuronas en la capa superficial del cerebro, clave en funciones cognitivas y emocionales.
Ha trabajado en LaLiga y como orientador en un instituto de secundaria. Del cruce entre vestuarios y aulas, José Carrascosa ha forjado una perspectiva singular sobre cómo la mente condiciona tanto el rendimiento como la salud mental de los atletas.
Un estudio liderado por la Universidad del País Vasco muestra que la mielina que rodea a las neuronas de estos atletas disminuye en cada maratón, pero se recupera por completo dos meses después.
Investigadores españoles han analizado el impacto de la nueva regla de cinco sustituciones y han demostrado que esta medida permite mantener mayores niveles de actividad física e intensidad durante los partidos, especialmente en periodos de alta congestión de encuentros.
Para tener un cerebro sano hay que hacer ejercicio. Los neurólogos recomiendan practicar 30 minutos durante 5 días a la semana para potenciar sus efectos, mejorar la memoria y el aprendizaje y disminuir el riesgo de deterioro cognitivo. Estos beneficios intelectuales se transmiten también a los hijos y nietos, según los últimos estudios.
El equipo científico aplicó este material al cartílago dañado de las rodillas de ovejas y en solo seis meses observó indicios de reparación mejorada, incluido el crecimiento de nuevo cartílago que contenía biopolímeros naturales.