En la figura se muestra cómo el incremento en el consumo de café no se asocia con mayor riesgo de sufrir un infarto o un ictus en comparación con no tomar café (riesgo=1). Datos procedentes de un grupo de 88 mil enfermeras americanas no fumadoras.
Investigadores del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Publica de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con investigadores de la Universidad de Harvard, han analizado los impactos en el riesgo sufrir ictus en las mujeres que consumen café regularmente.
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) muestra que los efectos de la cafeína son más acusados en los hombres que en las mujeres, y comienzan apenas a los 10 minutos de la toma. Además, y en contra de lo que se creía hasta ahora, un café descafeinado produce una mejoría en el estado de activación.