El modelo propone cuatro dimensiones interconectadas para entender cómo surge y evoluciona la enfermedad, integrando factores como el envejecimiento y la obesidad.
Un informe de la Sociedad Española de Oncología Médica revela que se esperan un 2 % más de casos de cáncer en España que en 2025, sobre todo de cáncer colorrectal, mama, pulmón, próstata y vejiga urinaria. La supervivencia del cáncer se ha duplicado en los últimos 40 años y no para de crecer gracias a los nuevos tratamientos.
Los fármacos actuales contra el cáncer de páncreas pierden efectividad en meses porque el tumor se vuelve resistente. El grupo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) logra evitar estas resistencias en modelos animales con una triple terapia combinada.
Un estudio indica que el beber alcohol de forma excesiva y constante se asocian con un mayor riesgo de sufrir cáncer, especialmente el colorrectal. También revela que dejar de beber reduce significativamente el riesgo.
La ingesta de inhibidores de la bomba de protones o medicamentos como el omeprazol a largo plazo no se relaciona con la posibilidad de desarrollar tumores gástricos. Una investigación poblacional en cincos países nórdicos demuestra que la asociación preexistente es incierta.
Un estudio predice que la tasa de muerte por cáncer de pulmón en mujeres en países de la Unión Europea en 2026 se estabilizará en 12,5 muertes por cada 100 000, excepto en España, aunque tiene una tasa menor, de 10 muertes por cada 100 000 mujeres. En hombres sigue disminuyendo, aunque siguen siendo el doble de altas que las de mujeres.
Un estudio liderado por el CNIO detecta dos genes que aumentan el riesgo de adenocarcinoma ductal de páncreas. Este conocimiento ayudaría a identificar personas que podrían beneficiarse de programas de detección precoz, algo esencial en un tumor con baja supervivencia porque casi siempre se detecta tarde.
Los fuegos arrasan ecosistemas y dañan la salud de quienes inhalan su humo. Estudios recientes en Estados Unidos y España muestran que la exposición prolongada o intensa aumenta la mortalidad, eleva los ingresos hospitalarios y genera riesgos específicos para colectivos especialmente expuestos, como los bomberos. Todo ello ocurre en un contexto de episodios cada vez más frecuentes e intensos por el cambio climático.
Un trabajo en ratones analiza cómo el hígado intenta adaptarse a una sobrecarga prolongada de grasa y cómo esa respuesta, pensada para resistir el daño, puede volverse perjudicial con el paso de los años.
Un equipo científico español ha desarrollado un tratamiento basado en el uso de linfocitos modificados genéticamente, conocidos como células CAR-T, que facilita la eliminación de células tumorales y ofrece una alternativa más segura y eficaz frente a las terapias convencionales.