Un equipo de investigadores chinos y estadounidenses ha descubierto una manada de jóvenes dinosaurios con forma de pájaro (Sinornithomimus dongi), que murió atrapada en el barro hace 90 millones de años en un punto del desierto del Gobi (Mongolia). Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, y Tan y Zhao Xijin, de la Academia China de las Ciencias, lideraron en 2001 la expedición que encontró los fósiles. Los esqueletos se habían conservado exquisitamente y la mayoría miraban en la misma dirección, lo que permite deducir que murieron juntos y en un corto periodo de tiempo. Los detalles les proporcionaron las pruebas de una antigua tragedia. “Estos animales sufrieron una muerte lenta atrapados en el lodo, y sus intentos de escapar sólo sirvieron para atraer a carroñeros o depredadores”, señala Sereno. La excavación proporciona las mejores evidencias hasta la fecha de la causa de la muerte de un dinosaurio. Sus conclusiones se publican en Acta Palaeontologica Polonica.