La percepción del riesgo se desdibuja y disipa, lo que incrementa nuestra vulnerabilidad a los impactos del cambio climático en la salud o en la economía.
Desde verlo como un ‘castigo divino’ hasta hacer rituales ancestrales con glaciares casi desaparecidos o plantas en peligro de extinción, la crisis climática amenaza culturas de todo el mundo que tienen muy poca responsabilidad en la causa del fenómeno.