Una nueva investigación apunta a que esta diferencia podría explicarse por la actividad de ciertas células inmunitarias reguladas por hormonas, los monocitos, cuya capacidad para desactivar el dolor está influida por la testosterona.
Más de medio centenar de científicos solicitan a la Organización Mundial de la Salud que establezca la protección respiratoria de alta filtración como estándar en todos los entornos clínicos, al considerar que la evidencia sobre transmisión aérea exige revisar las recomendaciones vigentes.