La ingesta de inhibidores de la bomba de protones o medicamentos como el omeprazol a largo plazo no se relaciona con la posibilidad de desarrollar tumores gástricos. Una investigación poblacional en cincos países nórdicos demuestra que la asociación preexistente es incierta.
Una investigación liderada por el Instituto de Salud Global de Barcelona revela que las partículas finas PM2,5 procedentes de la contaminación atmosférica aumentan el riesgo de todos los subtipos del cáncer, mientras que NO2, O3 y SO2 se relacionan con el cáncer de pulmón no microcítico.