Un informe de la American Heart Association proyecta un fuerte aumento de hipertensión, diabetes y obesidad en las próximas décadas. El impacto crecerá especialmente entre mujeres jóvenes y niñas.
Una nueva revisión de estudios cuestiona el uso extendido de este fármaco como estrategia preventiva en personas con riesgo medio. Los autores señalan que el tratamiento conlleva riesgos inmediatos de sangrado y los posibles beneficios a largo plazo son inciertos