Los pingüinos de Fiordland, también conocidos como tawaki, pueden alejarse hasta 2.500 km desde sus colonias de cría. Los protagonistas del #Cienciaalobestia de esta semana pueden cubrir en total una distancia maratoniana de nado ida y vuelta de hasta 6.800 km para conseguir alimento, según un estudio publicado en la revista PLOS ONE.
Encontrar alimento para criar a los polluelos puede ser una misión cada vez más difícil para las aves marinas debido a los efectos del cambio global. Así lo constata un nuevo estudio, con participación de la Universidad de Barcelona, que ha analizado los patrones de reproducción de 62 especies de aves marinas de 1952 a 2016.
Salir del huevo en un nido situado cerca de un merendero coincidiendo con un día festivo –con afluencia masiva de visitantes– perjudica al desarrollo de los polluelos. Es la principal conclusión de un estudio de la Universidad Complutense de Madrid en el que han analizado la salud de las crías de herrerillo común nacidas en 138 cajas nido colocadas cerca de merenderos o en zonas tranquilas de un bosque de la Sierra de Guadarrama (Madrid).
La electrocución es la causa de muerte más probable para una águila perdicera (Aquila fasciata), una especie amenazada en Europa. Este es el caso de un ejemplar anillado en 2008 en la montaña de Montserrat, y muerto en 2014 en una zona con alta densidad de líneas eléctricas, en un municipio del Penedès donde se había instalado para criar y se encontraba incubando con su pareja. También sufrió el mismo destino otra águila anillada en las montañas del Vallès en 2013 y encontrada muerta en 2015 a los pies de una torre eléctrica en el Empordà (Girona).
Los científicos llevan años alertando de que la mosca invasora Philornis downsi amenaza a las especies de pinzones de las islas Galápagos. Ahora, un estudio internacional en el que participa la Universidad Complutense de Madrid muestra cómo otras especies de aves, los mockingbirds, resisten mejor el daño del parásito al desarrollar un mecanismo de defensa en los nidos: sus polluelos piden más comida y se alimentan mejor.
Para combatir una patología de origen vírico en una población de pardela cenicienta, un equipo de investigación, liderado por la Universidad de Barcelona, ha probado una vacuna en las madres y ha estudiado su respuesta inmunitaria a la infección. Los resultados demuestran que las hembras protegen de forma inmunitaria a sus crías hasta seis años después de ser vacunadas con el patógeno.
Cernícalos primilla en un nido del silo de La Palma del Condado (Huelva) donde se aprecian las diferencias de tamaño entre pollos de un mismo nido: a la derecha el más grande (emplumado totalmente) y a la izquierda el más pequeño (aún con plumón).