Hasta ahora las reglas de plasmón (cuasipartículas fruto de la cuantización de las oscilaciones del plasma) se utilizaban para medir distancias en una escala nanométrica en una sola dimensión. Ahora, un estudio publicado en Science revela que estas herramientas pueden calcular las tres dimensiones, lo que podría resultar útil para monitorizar los cambios estructurales en muestras biológicas y las reacciones químicas.
La tecnología de estas reglas se apoya en nano-partículas de metal que se adhieren a las biomoléculas y sirven como sensores de proximidad dentro de la célula. Un equipo de científicos, liderado desde la Universidad de California en Berkeley (EE UU), ordenaron un conjunto de cinco nano-barras de oro formando la letra H y descubrieron que con esta regla de plasmón, podían medir la posición exacta de la barra central respecto a las demás.