El lémur enano de cola gruesa, el único primate conocido que hiberna, posee unos patrones de sueño exclusivos, según han publicado investigadores del departamento de medicina de la Universidad de Duke, EE UU y del Centro del Lémur, de la misma ciudad, en la revista PLOS ONE.
Estos patrones son marcadamente diferenciados de otras especies de mamíferos estudiadas que también hibernan a temperaturas similares, como las ardillas de tierra. Durante la hibernación, los lémures enanos, naturales de Madagascar, realizan movimientos oculares rápidos, propios de la fase del sueño REM, a temperaturas ambiente relativamente altas, pero no esa fase del sueño. Por el contrario, las ardillas de tierra experimentan únicamente los períodos de sueño no-REM a altas temperaturas.
"Hemos realizado las primeras grabaciones de la actividad eléctrica del cerebro en un primate en hibernación y hemos encontramos señales de muy bajo consumo durante la hibernación a temperaturas ambiente bajas, indicativos de una actividad cerebral mínima. Sin embargo, a temperaturas más elevadas, se ha observado que la actividad cerebral y los movimientos oculares propios de la fase del sueño REM sugieren que la hibernación no es un estado de latencia, aunque el lémur puede dormir, y confirman una relación entre la temperatura, la tasa metabólica y el sueño”, señala Andrew Krystal, uno de los investigadores.
Estos estudios señalan que el lémur enano de cola gruesa puede servir como modelo alternativo para el estudio del sueño, la temperatura y el metabolismo. “Los resultados pueden ser especialmente relevantes para la comprensión de la fisiología humana y la mejora de los tratamientos para enfermedades como la obesidad, lesiones traumáticas, accidentes cerebrovasculares y la rabia", explica Krystal.