La creciente atención hacia la menopausia convive con un mercado que ofrece soluciones sin siempre apoyarse en evidencia sólida. En un escenario donde el marketing se adelanta al conocimiento, el verdadero empoderamiento pasa por información rigurosa y apoyos públicos capaces de situar esta etapa como un asunto de salud colectiva, más allá del consumo.
Con la edad, el sueño cambia y cuesta más conciliar el sueño. Pero no es que se necesite dormir menos horas, la evidencia científica muestra que las personas mayores tienen una menor capacidad para generar un sueño profundo y continuo.