China concentra una parte importante de las alertas europeas por juguetes peligrosos, aunque el riesgo no depende solo del país de fabricación. Los controles, los materiales y el canal de venta resultan decisivos para saber si un juguete puede contener sustancias tóxicas.
Más allá de las molestias digestivas puntuales, los cambios propios de estas fechas pueden tener efectos menos visibles pero relevantes en el equilibrio interno del organismo. La microbiota intestinal actúa como un termómetro sensible de nuestros hábitos y responde rápidamente a los desajustes navideños.