La investigación, en la que participan 29 hospitales españoles, abre la vía al uso de este ‘antibiótico olvidado’ como alternativa al tratamiento actual para el que las bacterias han generado resistencia.
Una de las razones por la que la ciudadanía está dejando de usar la inteligencia artificial se debe a la creciente preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos. Un informe británico apunta que la percepción sobre sus peligros crece entre la población adulta.