Un nuevo método de cálculo para calcular los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos revela que Europa ha registrado un aumento de diez veces en el calor extremo en el periodo entre 2010 y 2024, en comparación con el periodo de 1961 a 1990.
Una investigación de Harvard señala una correlación estadística en centrales estadounidenses, pero expertos independientes advierten de que el diseño del estudio es incapaz de demostrar causalidad y que los niveles de radiación reales son insignificantes.