Investigadores chinos han logrado que personas con una forma rara de sordera genética recuperen oído de forma sostenida tras una única intervención. El trabajo demuestra una alta tasa de respuesta y aporta el seguimiento más prolongado descrito hasta ahora en personas con este tipo de pérdida auditiva.
Un equipo del Instituto Max Planck de Geoantropología y la Universidad de Cambridge ha descubierto que esta enfermedad influyó en la expansión, el aislamiento y la mezcla genética de nuestra especie mucho antes de la agricultura. Su impacto se prolongó durante al menos 74 000 años.