Cuando el Sol se pone en el horizonte, las farolas empiezan a encenderse para iluminar la vida nocturna, un hecho que puede observarse desde el espacio exterior. Un estudio ha analizado millones de imágenes de la Tierra, en las que se muestra que el planeta ‘parpadea’ debido a cambios en la emisión de estas luces artificiales.
Con la Luna ya atrás y el amerizaje en el horizonte, la misión avanza hacia su fase final tras una semana de vuelos y pruebas clave en el espacio profundo. Las próximas horas estarán marcadas por ajustes técnicos y preparativos a bordo mientras la NASA afina los planes para el regreso seguro de la tripulación.