No tener en cuenta la circunferencia de la cintura ni la relación cintura-cadera a la hora de estimar el riesgo de enfermedad cardiovascular puede llevar a una clasificación errónea del riesgo, según un nuevo estudio.
Un equipo investigador liderado por el Hospital Clínic-IDIBAPS ha descubierto cómo el cerebro se prepara para comer al detectar señales sensoriales como la vista o el olfato de los alimentos. Cuando este proceso falla, se alteran la conducta alimentaria y el metabolismo, lo que puede favorecer la aparición de diabetes y obesidad.
Determinados cambios químicos en el ADN que regulan la actividad de los genes son claves para distinguir qué niños mejoran, empeoran o mantienen estable su resistencia a la insulina durante la pubertad. Esto es lo que revela un nuevo estudio liderado por el Centro de Investigación Biomédica en Red.
Desde la soberanía alimentaria hasta la publicidad infantil, este experto en políticas de nutrición y consumo analiza cómo la mala dieta impacta en la salud pública y qué responsabilidad tienen la industria y las administraciones en el acceso a una alimentación saludable.
En los últimos años, el Ozempic se ha convertido en la estrella de una oleada de fármacos adelgazantes que ha desatado toda una locura. El mayor obstáculo para acceder a ellos, su alto precio, se aminora con las versiones genéricas que comienzan a entrar en algunos países, junto con una nueva generación de medicamentos mejorados en un mercado millonario cada vez más competitivo.
Un análisis a gran escala de datos de 232 millones de personas en 200 territorios muestra que algunos países de ingresos altos han conseguido frenar el aumento de obesidad, especialmente en niños y adolescentes, pero se acelera en regiones de bajos ingresos. En España, las tasas se estabilizan, aunque las infantiles son significativamente superiores las de otros países.
Científicas menores de 40 años han sido premiadas hoy en Madrid con las bolsas de investigación del programa For Women in Science, por proyectos centrados en la obesidad, la neurociencia, la regeneración cardiovascular, la edición genética y la alimentación sostenible.
Los glóbulos blancos quedan ‘marcados’ en su ADN cuando una persona sufre obesidad, según un nuevo estudio europeo. Según los resultados, esta marca puede suponer una continuación del riesgo de padecer enfermedades relacionadas incluso después de haber perdido peso.
La dieta basada en productos industriales aporta grasa a las fibras musculares del muslo. Este daño se produce por la mala calidad de este patrón alimentario y no se ve afectado por el consumo de más calorías de las necesarias o la actividad física.
Algunos fármacos para adelgazar mejoran la salud del hígado al reducir la inflamación, la fibrosis y la regeneración del tejido hepático. Hasta ahora, los expertos pensaban que era consecuencia de perder peso, pero un nuevo estudio señala que estos medicamentos poseen mecanismos adicionales que ayudarían a crear terapias específicas contra enfermedades complejas.