Además de los problemas que el contacto con medusas puede provocar en los humanos, que pueden llegar a ser muy dolorosos, provocar problemas crónicos e incluso, en algunos casos extremos, la muerte, son animales que también nos afectan a escala socioeconómica.
Este hallazgo tiene implicaciones directas para la resistencia a antibióticos, ya que bacterias que evolucionan por rutas distintas pueden volverse más o menos vulnerables a otros fármacos de formas difíciles de predecir