Astrónomos de la Universidad Northwestern han detectado indicios de atmósfera con composición salina en el conocido 'planeta rosa'. Descubierto en 2013, orbita una estrella similar al Sol a 57 años luz de la Tierra y su naturaleza aún no está plenamente definida.
Los chorros emitidos por estas protoestrellas actúan como aceleradores de protones y liberan rayos gamma. Esta fuente de energía electromagnética suele verse en fenómenos más extremos del universo como las explosiones de una supernova o en agujeros negros activos.