El Barça Innovation Hub y el centro de investigación IDIBAPS, de Barcelona, han llevado a cabo un estudio centrado en el análisis molecular de futbolistas profesionales. El trabajo identifica patrones biológicos asociados a distintas trayectorias físicas a lo largo de la temporada. Sus resultados apuntan a nuevas formas de personalizar la preparación y el cuidado en la alta competición.
El fútbol no solo se vive con el corazón, también con el cerebro. Un equipo de investigadores chilenos ha analizado cómo la pasión por un equipo activa en segundos los circuitos neuronales del placer, la recompensa y el autocontrol ante la victoria o la derrota.
Investigadores españoles han analizado el impacto de la nueva regla de cinco sustituciones y han demostrado que esta medida permite mantener mayores niveles de actividad física e intensidad durante los partidos, especialmente en periodos de alta congestión de encuentros.
Neurólogos españoles han analizado los golpes en la cabeza de los jugadores profesionales en los Mundiales de Fútbol a lo largo de 50 años y ha observado un aumento significativo de estos impactos, debido a un estilo de juego más agresivo, competitivo y de mayor fuerza física. El estudio prevé que esto provocará un aumento de los casos de demencia, párkinson y ELA en este colectivo en los próximos años.
La velocidad se incrementa a medida que el futbolista se acerca al balón, sin embargo, disminuye ligeramente al llegar a él. Los delanteros son los que corren más directamente hacia el esférico, mientras que los porteros lo hacen de una forma más paralela. Son algunos resultados de un estudio de investigadores españoles.
Investigadores de la compañía Google DeepMind han desarrollado Tactic AI, un asistente que podría ayudar a los entrenadores a elegir las mejores configuraciones de jugadores tras un saque de esquina. La herramienta se ha entrenado con datos de más de 7000 córneres de la Premier League y la han validado expertos del Liverpool FC.
Un nuevo estudio analiza las condiciones en las que se producen estos daños en los jugadores de primera división. La clave está en si la carga física antes de un partido es más alta de lo habitual para el deportista en concreto y cómo esta se percibe.
Tras analizar más de 10.000 pases realizados en 20 partidos de LaLiga en los que han intervenido el Real Madrid o el Barça, investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han comprobado que se obtiene una mayor eficacia en la finalización de la jugada cuando se recibe el balón corriendo en diagonal, separándose del pasador y alejándose del defensa más directo.
El llamado ‘factor campo’, atribuido a la fuerza que transmiten los aficionados al equipo local, permanece en los estadios de fútbol a pesar de que no acojan espectadores debido a la pandemia. Así lo refleja un estudio estadístico con datos de ligas profesionales europeas.
Utilizando redes complejas y los datos de la temporada 2018-2019 de la liga española de fútbol, investigadores de las universidades Politécnica de Madrid y Rey Juan Carlos han comprobado que el Real Madrid y el F.C. Barcelona son los equipos que juegan de forma más consistente. El Barça, además, presenta el tipo de juego más identificable.